Hablemos De Cuando Cuesta Hablar

por | Nov 6, 2026

La fonoaudióloga Ruth Curiel nos explica qué son las dislalias y disfonías infantiles, cómo detectar dificultades en el habla y la voz, y de qué manera pueden acompañar las familias y la escuela.

Entrevistamos a la fonoaudióloga Ruth Curiel, especializada en habla, dicción y voz.

La salud vocal y el desarrollo del lenguaje en la niñez exigen una mirada experta y temprana. Por eso, convocamos a nuestro espacio de streaming, la RevisTER de Floresta, a Ruth Curiel, Fonoaudióloga (Mat. Nac. 3690) especializada en la educación y reeducación del Habla, la Dicción y la Voz (hablada y cantada).

En esta entrevista, abordamos de manera integral dos afecciones muy comunes en los consultorios actuales: las dislalias (trastornos en la articulación de los sonidos) y las disfonías infantiles (alteraciones de la voz por abuso o mal uso vocal). Una guía fundamental, explicada de forma clara y didáctica, para aprender a detectar las señales de alerta en casa y en la escuela.

¿Qué son las dislalias?

voy a hacer una breve presentación de cómo se adquiere el habla. Desde que nacemos, la musculatura de la boca (lengua, labios y paladar) cumple una función múltiple: respirar, succionar y tragar. Con el tiempo, ese mismo sector se activa de forma inconsciente para el balbuceo, la risa y el llanto.

Este aprendizaje se apoya en tres vías: la auditiva, la visual (ver mover la boca) y la percepción corporal del sonido. En la pandemia, el uso de barbijos anuló la vía visual, por lo que los chicos tuvieron que arreglárselas con un recurso menos.

Cuando este proceso inconsciente falla por algún motivo, surge la dislalia: un trastorno funcional en la articulación de ciertos fonemas. Su adquisición tiene un tiempo cronológico: los sonidos labiales (como la /m/ o la /b/) son los primeros en aprenderse porque su movimiento es visible y más fácil de copiar.

¿Hay cuestiones muy técnicas para corregir esas dificultades si son funcionales?

Sí, lo que sucede es que cada fonema, cada sonido tiene dificultad media o dificultad un poco mayor. Y dentro de los factores, vamos a hablar de los funcionales, son un montón, porque tiene que ver, insisto con la post pandemia, porque se les ha obstaculizado una de las vías importantes que es la visión. Y después, por ejemplo, yo he tenido casos de nenes que la mamá no es de acá, sino una provincia del interior en donde esa “r” no se pronuncia, entonces, también es porque su primer entorno es de donde ellos aprenden.

¿A qué edad, se espera que un niño incorpore sonidos que le cuestan como, por ejemplo, la “r”, la “l”? ¿Y los sinfones como BRA, TRA, BLA, CLA, ¿ETC?  

Yo pondría como una edad límite los 5 añitos. 6 como máximo, más que nada para la más difícil, que es la r vibrante. Insisto, la tenemos nosotros en la ciudad de Buenos Aires. Otras regiones del país y otros idiomas del mundo no la tienen. 

¿La r es la que, técnicamente, es la más difícil?

Sí, la más difícil y los sinfones que es la combinación de dos consonantes seguidas que se pronuncian en una sola sílaba seguidas de una vocal. Este otro siempre es la r o la l. Decimos blanco o brazo, decimos clave o cráneo, y así sucesivamente. Esa combinación con la r también cuesta. O la confusión de está con cual la funden. Entonces, en vez de decir brazo, dicen blazo.  Son los grupos consonánticos o sinfones. 

En ese caso ¿Habría que consultar con el médico no?

Por regla general, los pediatras ya lo tienen muy presente y lo derivan a la fonoaudióloga.

Pero hay otras causas que pueden ser orgánicas, ¿verdad? 

Sí por un lado está el nivel periférico: la disglosia que puede deberse a problemas en el labio, el frenillo extremadamente corto, malformaciones en el paladar, entre otros; o las disartrias, que son de origen neuronal y las hipoacusias que alteran la recepción del sonido. Todas estas condiciones pueden producir una alteración en la dicción o la articulación de fonemas o la correcta adquisición del lenguaje.

A veces pasa que a veces los chicos tardan en hablar…

SÍ, porque hay una figura que se llama hablante tardío, que son chicos que solamente que tardan más en adquirir el habla y la adquisición de los fonemas, y después emparejan. Pero es cierto que, antes de la escolaridad primaria, es importante que lo logren, justamente para que no lo trasladen a la escritura. 

¿El uso excesivo de las pantallas te parece que afecta también? 

Sí, yo pienso que sí. La pantalla nos hace estar callados más tiempo de lo que corresponde. El lenguaje tiene dos partes, la construcción del lenguaje y la puesta en práctica. Entonces, la puesta en práctica, ¿qué es? La voz, es la proyección de sonido, es la pronunciación. Esa está muteada, porque todo lo que sucede lo que yo voy leyendo.  

La expresión del lenguaje es algo que se entrena, además…

Sin duda. Porque no estamos acostumbrados ni siquiera a leer en voz alta. 

Además, se observan dificultades en la construcción del lenguaje. Me refiero a la posibilidad de comunicarse a través de un sistema de signos, normas gramaticales y significados compartidos, así como a la capacidad de mantener una conversación respetando los turnos y sabiendo escuchar. Hoy es necesario que todo sea inmediato. Es un tema interesante para pensarlo, porque, actualmente, es importante ofrecer a los chicos situaciones que impliquen juntarse, hablar, jugar y crear espacios propicios para el intercambio. 

Cuando un niño llega a un tratamiento ¿qué pueden hacer los padres para colaborar?

Bueno es interesante tratar de encontrar el equilibrio entre colaborar en la semana con lo que trabajamos en la sesión, pero no demasiado, porque a veces los chicos se sienten mal y se ponen mal por eso y no quieren.

¿Presionar puede generar el efecto contrario?

Exacto. Claro, con la fonoaudióloga se muestran mejor predispuestos, pero con los papás se enojan. Porque, en realidad, no es que no quieren, sino que no pueden. Eso hay que entenderlo, no es que no quieren decir la r, no les sale. Entonces, los papás se ponen ansiosos y pronuncian la RRRRR, y hacen una fuerza que no nos conviene. 

¿Cuánto puede llegar a tardar un tratamiento?

Calculamos que en 3 meses tendríamos que ya estar teniendo resultados positivos. Depende de la cantidad de dislalias a trabajar, o grupos consonánticos a trabajar. 

¿Y cómo sería una sesión? 

Con los chicos hay mucho juego. Trabajamos  las praxias orofaciales, que son una especie de gimnasia con los músculos que intervienen, que son de los labios, de la lengua, del velo del paladar, del maxilar. Bueno, con los chicos tenemos un montón de videos infantiles que les gusta hacer. Porque si yo les pido que levanten la lengua, tienen que tener dominio, y ubicar la punta de la lengua para llevarla. También trabajamos con un poquito de respiración. Y luego ya apuntamos a la a la dificultad en sí. Todo es inconsciente, cómo hablamos, cómo respiramos, cómo masticamos, cómo tragamos. De alguna forma hay que llevarlo a la conciencia para trabajarlo. 

¿Qué diferencia hay entre la disfonía y la afonía?

La afonía es la ausencia total de voz. Cuando ya no sale la voz. La disfonía es una disminución de la calidad de la voz en general. 

¿Y vos qué pensás? ¿Cuál es la importancia de la voz en la infancia?

Ruth:  Es muy importante. A algunas personas el mal uso de la voz los pone disfónicos y a otras no. Aparece en la escolaridad primaria con los torneos, con los recreos, con el ruido ambiente. Si hay ruido ambiente, de modo inconsciente, levantó el volumen. Y si tengo esa tendencia a quedarme disfónico, la escuela es el ambiente más peligroso. 

¿Cómo podemos ayudarlos a corregir esos hábitos?

El tratamiento en los chicos tiene que ver con enseñarles a controlar el exceso en el uso de la voz. Para ello, trabajamos mucha respiración con el fin de que aprendan a tomar aire metódicamente, que no esperen a quedarse sin aire; por ejemplo, cuando van al torneo de fútbol, enseñamos que, en vez de gritar, levanten la mano para pedir la pelota.

¿Y cómo pueden ayudar en casa? 

En la primera entrevista con los padres indago sobre la dinámica del hogar: si hay muchos hermanos, si se habla a los gritos de un ambiente a otro o por encima del televisor. Ese desgaste y mal uso vocal es lo que debemos reducir. Actualmente, este factor se tiene muy en cuenta; de hecho, recibo a muchos chicos derivados por pediatras debido a disfonías severas 

¿Qué pasa si no se trata esa disfonía? ¿Puede traer consecuencias más graves?

No, los trastornos funcionales de la voz son reversibles. Alguien que grita mucho y hasta puede llegar a tener nódulos, si se calla y se va a una isla, se le pasan. La insistencia del mal uso cronifica la disfonía, haciendo creer que es su voz normal cuando en realidad es un síntoma de que algo está pasando.

¿Tenés algunos tips para los lectores, para cuidar la voz en lo cotidiano?

Sí, evitar competir con el ruido ambiente, dosificar el aire, tomar agua (las cuerdas vocales están revestidas de mucosa que al estar hidratada las mantiene flexibles; la deshidratación las vuelve rígidas y propensas a lesionarse) y tomar el tiempo durante el día para el reposo vocal ya que el descanso es necesario.

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