Nacimiento De La Revista Patoruzú
Luego de estar publicándose el personaje de historietas en los diarios Crítica y El Mundo de Argentina, el día 12 de noviembre de 1936, sale Patoruzú en formato de revista. La tirada del primer número es de 100.000 ejemplares que se agotan ese mismo día.
El personaje Patoruzú, creado y producido íntegramente por Dante Quinterno contando él con 19 años de edad, aparece publicado en el diario Crítica en la sección vespertina, el día 19 de octubre de 1928. La historieta, que salía en contados cuadros y pequeños episodios, comenzó en los diarios y el espacio pertinente en ellos comenzó a quedarle muy reducido al personaje. Esto sucedía debido al gran interés y aceptación por parte del público lector de este género literario y artístico. La historieta en general es considerada el noveno arte. Pero… bien es sabido que apoya un pie en el campo de la literatura y el otro pie en el campo del arte.
Mundialmente y dentro del medio gráfico literario, el formato de revista nace con la idea de incorporar más y mayores elementos de comunicación de los que el periódico-diario contiene. La revista busca a través de su formato aprovechar mejor las bobinas estándar de papel y fundamentalmente se instala por su criterio de amplitud en imágenes y texto. Es así entonces que la revista, como su nombre lo indica, ejercita la acción del lector en “rever”, “volver a ver”, “re-vista”. Y esto lo realiza tanto con las noticias, acontecimientos y temas generales que hacen a la vida cotidiana del hombre, la mujer y la familia. Siendo su aparición periódica mayor al intervalo de un día.
Quizás la revista tenga la pretensión de ocupar un espacio entre el diario y el libro. Con el correr de los años vemos que esto sucedió, ya que por lo general su periodicidad es semanal, quincenal o mensual generalmente. En las “revistas” sus diseños únicos y originales, letras y colores se convierten en otro aporte para identificarla más rápidamente. Y es ahí en la revista donde las historietas se pueden explayar mucho mejor y pasan a tener otra forma de comprensión por parte del lector y otro punto de vista y creación por parte del artista que las realiza.
En la revista Patoruzú hubo un primer periodo cuyo formato fue apaisado (sería más vertical que horizontal). Este formato fue una sugerencia del escritor, periodista y dibujante Diógenes Taborda (el “Mono” Taborda), -así aprovecharía mejor el papel-. En el barrio de Pompeya existe una calle en honor a este escritor y periodista.
Se afirma que Dante Quinterno como devolución a este aporte, en la tapa del número 1 de la revista dibuja la cara de Patoruzú contra la cara de un mono (imagen cálida y simpática). A partir del número 7 en mayo de 1937, la revista que venía saliendo cada 15 días, se vuelve semanal, desde el número 29. En los años ´40 y ´50, llega a los 300.000 ejemplares semanales. En sus primeros años se anuncia como “Humorística para todas las edades”. Su contenido era de una gran diversidad en temas y dibujos, muchas secciones sobre temas generales. Análisis de política nacional e internacional, teatro, cine, poesía, deportes en general y con esta diversidad transita durante varios años. Recordemos que no existía ni la televisión en un primer período ni internet, ni la tecnología hoy existente.


PATORUZU EN EL 36 Y SUPERMAN EN EL 38
La primera publicación de la Revista Patoruzú fue en el año 1936 y la de Superman en el año 1938. Patoruzú no posee superpoderes, si tiene una fuerza interior de solidaridad y bienestar hacia el otro. Son dos personajes con roles diferentes porque las culturas de cada país son diferentes. Para los coleccionistas del cómic de Estados Unidos el valor en dólares, en el mercado internacional de la revista “Supermán” número 1 del año 1938, es de una cifra mayor a seis dígitos. La revista Patoruzú también se publicó en Estados Unidos en diarios y en idioma inglés.
PATORUZÚ 90 AÑOS
Dante Quinterno buscó y fue moldeando durante años un personaje de historietas representativo de Argentina, y en consecuencia de Latinoamérica, fue así que dio con el indio Patoruzú. Su primer nombre fue Curugua-Curiguaguigua y asignó a este personaje características y valores culturales muy humanos y enraizados con estas tierras.
No tomó la idea de un roedor o de un átomo, menos de un ser extraterrestre proveniente de otro planeta. Tampoco dotó a su indio de de poderes especiales, por encima de otros seres humanos. No utilizó como eje la historia de buenos y malos y una violencia desmedida como base esencial del desarrollo de sus historias. Patoruzú es un personaje que no presume de justiciero tapándose la cara con una máscara o antifaz. No lo acompañan personajes que juegan el rol de laderos o mayordomos que aparecen publicados como personajes mudos y/o serviles. Esto es debido a que cada pueblo y país elabora distintas culturas.
PATORUZÚ SEGÚN QUINTERNO
Quinterno no concedió muchos reportajes, no quería que le hicieran homenajes, mucho menos que le sacaran fotos. En una ocasión el dibujante Eduardo Ferro con quien compartió más de 40 años de trabajo, se animó a preguntarle porque nunca más quiso dar entrevistas. A lo cual le contestó “soy un empresario, un trabajador y solo me entrego a lo mío“. “El no sentía la necesidad de hacerse notorio”, comentó Ferro.
Pero… cuando todavía no había salido la revista Patoruzú a regañadientes concedió una entrevista en octubre de 1931 en la revista “Aconcagua”. Expresó… “Estaba buscando un personaje. Encontré a Patoruzú después de haber estudiado la psicología de los indios que sobreviven en el país, y me interesó especialmente el más bonachón e ingenuo. Pero es la auténtica personificación del valor, simboliza cuanto de excelso puede contener el alma humana y en él se conjugan todas las verdades inalcanzables para el común de los mortales. Es el hombre perfecto dentro de la imperfección humana”.
Cuando guionistas y dibujantes empezaron a colaborar en la editorial para hacer las historietas de Patoruzú, Quinterno les entregó un extenso y minucioso perfil del personaje del que no podían apartarse ni un milímetro.
FAMILIARES DE PATORUZÚ

Distintos pasajes de las historias se matizan con personajes muy entradores para el público en general, grandes y chicos sin distinción de sexo. Estos personajes con distintas personalidades se acercan al lector/a por el solo hecho de mencionar su nombre. El público los visualiza como una familia ya que en las historias se juega mucho con los parentescos. Logran que se esboce una sonrisa apenas se lo visualiza y despiertan una gran simpatía. Con esta revista Patoruzú muchísimas personas dieron sus primeros pasos en la lectura. Como es lógico cada lector/a le destaca distintos rasgos a la personalidad de cada uno de los personajes y algunos se mencionan en la siguiente descripción.
PATORUZÚ: ver “Patoruzú Según Quinterno”
PAMPERO: Es un caballo salvaje de las pampas, al cual Patoruzú domó sin riendas (a pelo), a partir de allí mantienen una sólida amistad. Las miradas entre ellos son dignas de dos seres que se respetan y comparten, son verdaderos compinches.
ÑANCUL: Es el capataz y quien debería llevar la administración de las estancias de Patoruzú. Pero… sin muchas iniciativas y corto en decisiones igual es parte de la familia.
LA CHACHA: Su papel es el de nodriza y abuela y se encarga también de todos los asuntos administrativos de las estancias. Y se erige en consejera ancestral de los Patoruzek.
ISIDORITO: Es un chico porteño fanfarrón, agrandado y cobarde, es guarango, recibe a veces un sopapo de Patoruzito, aunque son entrañables amiguitos. Padece el vicio del cigarrillo, muchas de sus mañas las tendrá de adulto. Y siempre se refugia en el indiecito.
ISIDORO: Se presenta como un irresponsable, interesado, vago y jugador eso lo lleva a tener siempre problemas de dinero. Es la antítesis, es totalmente lo inverso de su ahijado Patoruzú.
PATORUZITO: Surgió como un personaje para un público más infantil, con destreza, fuerza, valentía y un alma generosa. A diferencia de Patoruzú las historias de él transcurren en el campo.
CORONEL CAÑONES: Un militar jubilado solterón con mucho dinero, un hombre que presume y se jacta de su inquebrantable honor y rígida disciplina. Su batalla fundamental la cual pierde en todos los intentos es la de enderezar a su sobrino Isidoro.
UPA: Fue reconocido como hermano por el propio Patoruzú por el dedo gordo de su pie. En sus primeras apariciones apenas balbuceaba una sola palabra “Trululu”. Con el correr de las historias en las que participó fue ampliando su vocabulario y moldeando su personalidad con los valores y actitudes de su hermano Patoruzú.
PATORA: Hermana de Patoruzú, versión femenina de los Patoruzek, es una eterna enamoradiza del sexo opuesto. Se dedica las 24 horas del día a conseguir novio y/o marido. Sus rasgos de pertenencia física son el dedo gordo del pie y su nariz igual que Patoruzú. Todo da entender que por su aspecto físico es rechazada por los hombres.
PATORUZÚ SEGÚN FONTANARROSA
Roberto Fontanarrosa, creador del personaje y la historieta Inodoro Pereyra y Diógenes y El Linyera, afirmaba que a Patoruzú “simplemente lo leía”, porque Patoruzú no era solamente una sonrisa (tiene una linda sonrisa ese indio), su pluma su poncho sus ojotas y esa suerte de “proto-pantalon vaquero” arremangado que usaba. Patoruzú era quien ponía el nombre a una revista apaisada… ¡Y qué nombre! Creación de un autor que hacía gala de un cuidado. Una puntería y una sonoridad genial para los nombres Isidoro Cañones, Upa, Chiquizuel La Chacha, etc, etc,etc.
Aquellos que insisten que el Pato Donald fue pergeñado en oscuras oficinas de los Servicios de Inteligencia del Pentágono plantearon también, alguna vez, cuestionadores revisionismos sobre algunas facetas del buen Patoruzú. ¿De dónde sacó tanta riqueza?, punzaban. Y es que Patoruzú no había accedido nunca a ser fotografiado por revistas de la farándula mostrando su lujosa mansión. O a un vestidor repleto de corbatas. Y creo que no había lugar para tanto misterio. Ocurre que los indios, simplemente, fueron desde siempre dueños de la tierra.
¡Continuará!
Investigación y Texto: Miguel Angel Foncueva




