Mesa de Trabajo y Consenso de Parque Avellaneda

RECUPERAR EL ESPLENDOR
DEL PARQUE AVELLANEDA

Tapa   El Parque Avellaneda es principal pulmón verde de la Comuna 9 de la Ciudad de Buenos Aires, además de los beneficios ambientales y sociales que ofrece, resguarda en cada uno de sus edificios y espacios un pedazo de la historia del barrio y de su identidad.
   Por su extensión, por su belleza paisajística, por su historia y por el cariño que las y los vecinos de la Comuna le tenemos, el Parque ha sido siempre un espacio de encuentro, de distensión y de aprendizaje.
   En ese sentido, el Parque Avellaneda debido a su riqueza cultural e histórica fue declarado Área con Protección Histórica por medio de la Ley N° 3.042, que a su vez, por su importancia en términos ambientales prevé una protección especial en ese sentido. El propio Código Urbanístico de la CABA establece que “El Parque Avellaneda conforma un espacio público a escala Urbana con alto valor urbanístico - ambiental, arquitectónico e histórico. Ocupa actualmente parte de la antigua Chacra de los Remedios, perteneciente a la familia de Don Domingo Olivera. El entorno adyacente de viviendas planificadas construidas en distintas etapas posee calidad ambiental y potencia el carácter del parque.”
   Por otra parte, en cuanto a la administración y gestión del Parque la Ley N° 1153 lo declara como “Unidad Ambiental y de Gestión” y propone un modelo de gestión asociada donde las y los vecinos y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), con la coordinación de un administrador designado por la Comuna, deben (o mejor dicho, deberían) discutir y tomar decisiones en forma conjunta en torno a su gestión, preservación y conservación. Este espacio de gestión consensuada es definido por la Ley como la “Mesa de Trabajo y Consenso del Parque Avellaneda” (MTC).
   Lo que sucede es que, en los últimos tiempos la Mesa no contó con la participación del Gobierno de la Ciudad, a pesar de ello, las y los vecinos organizados logramos llevar adelante los plenarios mensuales y motorizar acciones para mantener al Parque en condiciones, en la medida de lo posible, ya que la responsabilidad de presupuestar y ejecutar las tareas de conservación y mantenimiento del Parque deberían llevarse a cabo desde el GCBA del que, por ahora, no se tiene noticias.
   La falta de participación del GCBA en la gestión, conservación y mantenimiento del Parque muestra claramente el desinterés por revertir la situación que este atraviesa hoy en día. Como hemos mencionado anteriormente, las y los vecinos integrantes de la MTC hemos llevado adelante nuestros mayores esfuerzos por mantener el parque en condiciones. Aún así, por la complejidad y extensión del parque, que abarca aproximadamente 30 hectáreas, se requiere necesariamente de la participación del estado.
   El año 2020 fue duro para el Parque, además de cerrar sus puertas al público, no conto con un administrador asignado que coordine la supuesta “gestión asociada” de la MTC, que debería velar por su cuidado y mantenimiento. En esas condiciones atravesaba nuestro querido Parque Avellaneda los primeros tiempos de cuarentena.
   Para que quede claro: El Parque avellaneda no salió ileso de la catastrófica pandemia ocasionada por el Covid 19.
Toda la actividad cultural que allí se practicaba se vio reducida, de un día para el otro, a cero. De repente se frenaron los shows y espectáculos del Tambo, las escuelas del Parque, la Biblioteca, el Polideportivo y la Casona cerraron sus puertas “hasta nuevo aviso” y el Parque quedo completamente vacío.
   Una de las situaciones más críticas para el Parque se plasmó en el área de cultura y en el abandono total de esta, que se vió reflejado en el deterioro de sus edificios patrimoniales, como la Casona y el Tambo, en la prohibición los shows y espectáculos culturales que ofrecía el Parque, los cuales se podrían haber retomado con los correspondientes protocolos, en la incertidumbre que atraviesan hoy en día los trabajadores del área de cultura al no saber cuándo volverán a sus puestos de trabajo, entre otras.
   Esto sumado a la alarmante situación en la que se encuentra la vegetación del Parque, tanto por la tala y extracción de árboles, como por la imposibilidad de acceder a la huerta y sobre todo por la falta de funcionamiento de su sistema de riego y sus tres bombas, que son las que abastecen de agua a toda la superficie y posibilitan el mantenimiento de toda su vegetación.

Estado_Parque

   A pesar de ello y el triste panorama, lo que nunca se detuvo y nunca se vació fue la participación de los vecinos y vecinas, cristalizada en la Mesa de Trabajo y Consenso que, como mencionamos anteriormente, mantuvo sus plenarios y las reuniones de los diferentes grupos de trabajo en forma virtual.
   El desempeño de los diferentes grupos de trabajo fue fundamental a la hora de identificar, visibilizar y abordar las diferentes problemáticas. Tal es así, que luego de un consenso entre la Comuna y las y los vecinos integrantes de la MTC, el 21 de diciembre del pasado año, se nombró un nuevo administrador para la Unidad Ambiental y de Gestión (pequeño gran logro).
   La pandemia avanza y la cuarentena se flexibiliza, el Gobierno de la Ciudad permite algunas actividades en espacios abiertos, pero sigue vedando la posibilidad de reanudación de las actividades que se desarrollaban en el Parque previo a la cuarentena, lo que no les permite a todas y todos aquellos que participan de ellas recuperarse de las terribles consecuencias que nos ha dejado y sigue dejando esta crisis.
   A la par de esto sucede que el Parque se ha convertido en un espacio en el que avanzaron otro tipo de actividades que no son las permitidas y las que se han consolidado a lo largo de los años como propias del espacio: De noche es una zona liberada, de día toman la escena los entrenadores con sus conos, elásticos y aparatos, también se puede observar a los corredores del “flamante circuito aeróbico”, pequeños y grandes grupos jugando fútbol y vóley, como si en realidad se tratara de un gran polideportivo o peor, como si se tratara de un Parque sin polideportivo.
   Este reclamo se hizo eco en la Legislatura Porteña donde los legisladores del Frente de Todos: Matías Barroetaveña y Cecilia Segura presentaron dos proyectos que intentan visibilizar la situación del Parque y requerir información al ejecutivo acerca de que es lo que se está pensando, si es que se está pensando, para su plena recuperación.
   Por su parte, el proyecto de declaración presentado por la diputada Cecilia Segura, expresa la “profunda preocupación” de la Legislatura Porteña por “el estado de deterioro general y en particular por el estado del sistema de riego del Parque Avellaneda” y requiere al ejecutivo que “arbitre las medidas necesarias para realizar un estudio de diagnóstico sobre su estado de degradación debido a la falta de mantenimiento del mismo para planificar su recuperación integral y tome las medidas pertinentes a efectos de garantizar la puesta en funcionamiento del sistema de riego a la brevedad.”

bombas

   En la misma línea el proyecto de pedido de informes, presentado por el diputado Matias Barroetaveña señala que “(...) En el marco de la emergencia pública en materia sanitaria establecida por Ley N° 27.541 y en virtud de la Pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el virus COVID-19 (Coronavirus), el acceso al espacio verde público y su uso adquieren una vital importancia para la salud física y mental de los vecinos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
   Esto es lo que deseamos como vecinas y vecinos: Queremos que el Parque Avellaneda recupere su verde y sea un espacio público accesible y de calidad en la Ciudad, que contribuya a mejorar la calidad de vida de las y los porteños y enseñe a cada uno de sus visitantes su patrimonio histórico y toda la historia que este guarda. En este sentido, exigimos al GCBA que reanude e implemente medidas para la recuperación de los edificios patrimoniales que se vieron duramente castigados a causa de años de abandono, y que en el último momento peligraron aún más frente a una serie de episodios de inseguridad que se sucedieron en los mismos: Robos, accesos no permitidos, vandalismos, entre otros.
   Nos encontramos atravesando una crisis ambiental que nos demanda, entre muchas otras cosas, conservar nuestros pulmones verdes y toda la flora y fauna que habita en ellos. Nos merecemos una Ciudad donde el ambiente y el buen vivir sean prioridad y en ese sentido debemos exigir, tanto a la sociedad como a nuestra autoridades, que se preserven y cuiden los espacios que contribuyen y aportan en ese sentido.
   Anhelamos que el Gobierno de la Ciudad escuche nuestros reclamos y obre en consecuencia, el Parque Avellaneda representa para las y los vecinos de la Comuna parte de nuestra historia, de nuestros mejores recuerdos y de nuestra identidad.  

La MTyC esta en las REDES:

   La Mesa de Trabajo Consenso de Parque Avellaneda esta en las redes, les paso los link para que los sigan, participen y difundan.
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® Revista Floresta Web - Abril 2021